Chocoyero, un refugio de vida silvestre natural cerca de Managua

Chocoyero, un refugio de vida silvestre natural cerca de Managua

Un bosque en forma de catacumba verde que es animada al ritmo del canto de centenares de pericos y otras aves nacionales y migratorias es lo que caracteriza al “Chocoyero”, un Refugio de Vida Silvestre que se sitúa a unos 33 kilómetros al sureste de Managua.

Con al menos 131 hectáreas de zona núcleo de reserva y otras 1.500 hectáreas que comprende el área de amortiguamiento, fue declarada lugar protegido el 25 de junio de 1993, y once años después, en 2004, elevada a la categoría de refugio de vida silvestre.

Esta reserva, principal proveedor de agua potable de pueblos vecinos, cuenta con dos cascadas de más de 20 metros de altura, El Brujo y El Chocoyero, sumando también como principales atractivos de la zona. Mientras se recorre un sendero de más de un kilómetro para llegar a la cascada “El Chocoyero”, el guía turístico Adrián Campos comenta a Acan-Efe que el área protegida reporta unas 172 especies de aves, 42 de ellas migratorias que provienen, en su mayoría, de Alaska, Canadá, Costa Rica, Estados Unidos y Francia.

El sendero está lleno de árboles de diferentes especies, algunos con cientos de años de antigüedad y que alcanza hasta los 55 metros de altura, y son los que dan más protección al bosque, de acuerdo con el guía.

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Entre los gigantescos árboles y flores de todo tipo y colores, también se aprecia reposando sobre las frondosas ramas monos aulladores y el correteo de ardillas en busca de alimentos. Campos cuenta que la reserva tiene al menos 52 tipos de mamíferos, entre ellos, el escurridizo chancho de monte, o el silencioso leopardo tigre, que difícilmente se observaría en otros sitios del país, además de venados o ciervos.

También se han identificado 33 especies de reptiles, entre ellos, garrobos, lagartijas, boas constrictor, serpiente falsa y verdadera coral o la también venenosa víbora cascabel, que se caracteriza por tener unos estuches córneos en el extremo de la cola que les permiten emitir un sonido de aviso.

Un bosque en forma de catacumba verde que es animada al ritmo del canto de centenares de pericos y otras aves nacionales y migratorias es lo que caracteriza al #Chocoyero, vía El Nuevo Diario